#124 Felices Fiestas 2023: el cerebro que comparte emociones
- Neuro Neo
- 25 dic 2023
- 2 Min. de lectura
Hola todos!
Nos tomamos unos días para bajar las revoluciones y reflexionar sobre estas fechas. Si somos afortunados, las fiestas nos motivan a reunirnos con la familia y amigos para compartir celebraciones, pero para algunas personas esta temporada puede ser muy difícil, puesto que evoca recuerdos tristes o nostalgia. Y para quienes son víctimas de la guerra y la violencia, o están viviendo una tragedia familiar o un periodo de gran necesidad, la experiencia puede ser abrumadora.
¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando compartimos emociones? Muchos trabajos han documentado que la observación de determinado estado emocional desencadena una respuesta conductual y fisiológica casi inmediata en los observadores, lo que ocurre por ejemplo, cuando reímos por algo gracioso o somos testigos de un accidente. Los estudios de neuroimágenes han revelado que los circuitos neurales se activan simultáneamente cuando se trata de dolor, placer o desagrado. Este compartir automático de las emociones de los demás está destinado a facilitarnos entender sus acciones e intenciones para así lograr una conexión o "sincronización" con la otra persona. Las evidencias nos muestran que esa conexión es literal, sobre todo si la interacción es prolongada, por ejemplo, cuando vemos una película o escuchamos una historia. Esta sincronización nos ayuda a la vez a comprender mejor el mensaje hablado, los gestos con las manos y las expresiones faciales de quien experimenta la emoción, es decir, son la base de nuestro cerebro social.

Puesto que las emociones provocan que los individuos sientan, actúen y vean el mundo de manera similar, esta activación cerebral simultánea y dependiente de la emoción que ocurre en el sistema límbico, las áreas visuales y otras áreas corticales, constituye un mecanismo crucial para facilitar la comprensión entre las personas que viven una misma experiencia. Cuando las emociones son positivas, la corteza frontal no se sincroniza, porque estas emociones provocan otras que buscan la novedad y la exploración. El estudio de Numenmaa (Proc Natl Acad Sci, 2012) demostró que si las emociones son negativas, sí habrá activación frontal, porque estos circuitos nos preparan para la huida o para enfrentar la adversidad. El compartir experiencias adversas activa la sincronización de áreas cerebrales de manera más intensa, desencadenando las respuestas de empatía y aumentando nuestro vínculo social con la otra persona facilitando la comunicación afectiva y las conductas prosociales, que son las bases del altruismo, siguiendo un modelo de empatía basado en la sincronización de áreas cerebrales propuesto por Peng (Neuroimage 2021).

Un punto más a considerar (y muy importante actualmente) es que para que haya sincronización, la experiencia de compartir la emoción debe ser duradera, es decir, debemos evitar las interrupciones, como las que pueden provocar los celulares y demás dispositivos electrónicos, es decir, debemos estar presentes y prestar nuestra mayor atención a la experiencia.
Desde NeuroNeo te deseamos unas felices fiestas, compartiendo momentos memorables con la familia y los amigos, con mucha alegría y pocas distracciones. Y si, por alguna razón, esta temporada no es de celebración, esperamos igualmente tengas la oportunidad de compartir tus emociones con tus seres queridos y puedas atravesar la tormenta en compañía.
Para todos, un abrazo grande.
¡Felices Fiestas!
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